Las papillas de cereales industriales, como ya os comenté en otra ocasión (Papillas de cereales: Transgénicas y azucaradas) no son la mejor opción para los bebés, aunque sí la más extendida.
Para preparar una papilla de cereales en casa, tan sólo debemos saber una sencilla receta y conocer qué cereales puede tomar vuestro bebé.
Los cereales sin gluten que podemos encontrar son:
- Arroz.
- Maiz.
- Quinoa.
- Mijo.
- Amaranto.
- Alfortón (o trigo sarraceno)
- Sorgo.
- Sésamo.
- Soja.
- Tapioca.
Y con gluten encontramos los siguiente:
- Avena (poca cantidad de gluten)
- Trigo.
- Centeno.
- Cebada.
- Espelta.
- Kamut.
- Triticale (Híbrido entre trigo y centeno)
- Escanda.
Para preparar la papilla debemos utilizar las siguiente cantidades (dependiendo de la edad de vuestro bebé podéis ir aumentando la cantidad, manteniendo la proporción):
- 1/2 taza de cereal (puede ser de un cereal o de varios)
- 1 taza de leche (materna o de fórmula) o caldo de verduras. Si se queda un poco espeso, añadir un poco más.
- 1 pieza de fruta fresca.
Cocemos el cereal y la fruta con agua (2 tazas) durante 15-20 minutos. Retiramos. Añadimos la leche y, bien trituramos en la batidora, o lo espachurramos con el tenedor.
Se recomienda que la fruta sea rica en vitamina C, ya que va a ayudar a que el bebé pueda absorber el hierro presente en los cereales. Las frutas pueden ser: mango, kiwi, naranja, mandarina, limón, melón, frambuesa.
Si queréis saber más sobre cómo introducir la alimentación complementaria de forma respetuosa con el bebé, os invito al próximo taller online (Baby Led Weaning) que voy a hacer.





















